19 julio, 2010
por Carmen Hercas
Es un poeta español que escribe en español
Algo ha dejado abril en los limpios rincones
donde ya no hay orines ni melancolía,
barrida está la calle por orejas de niñas exquisitas.
El aire vende su esplendor
a la vivisecada luz de galerías.
¿Qué puedes comprar para tu alma?
Anda, esta ausencia de sangre
del maniquí que medita.
O esta joya, como un corazón tallado
en piedra fría.
Piedra es aquí la dulce muerte de la pasi#on,
sin duelo, transparente, pulida,
al alcance de la esculpida mano,
de la sonrisa infame, de los ojos de fotografía.
Qué habrá dejado abril en esta calma
artificial de cuerpos sin pena ni dicha.
Palabras escarchadas rompen la monotonía
de un bienestar ahíto, hecho de sueños
ricos, de encargados deseos, de alegría
reflejada en el color vacío de su ilusión.
Parece como si el mismo día
se diera prisa en calcular
su desvelada agonía.
No hay sombras. Todo resplandece
en un fulgor donde derivan
las máscaras, los gestos, las silentes
miradas en una insomne vida
técnicamente inmortal. Late
un silencio que nadie ignora. Todavía
hay un silencio que aplastan las voces fingidas.
Qué has dejado, abril, abril, abril sin alma,
en esta ciudad donde no muere el día.
En las iluminadas frondas de los parques
pasea el artificio de una noche mentida
y están opacas las hojas de su verde tensión
y se olvidan los pasos de su huella vacía.
Los acantos junto al agua tersa
tallos y nervaduras al desaliento inclinan
y a un sacrificio inútil sus perfiles dentados
como si hubiera un dios destrozado en la orilla.
Las fuentes, las ramas, las figuras,
vibran en una atónita atonía,
son un dibujo incrustado en la noche
visto por unos ojos que no vieran de día.
El cielo, ciego como esta luz,
recorre elalba de la melancolía.
Abril, abril, qué has dejado
entre la noche y el día.

Reina Palazón en el Festival de Granada (Nicaragua)
Nació en La Puebla de Cazalla (Sevilla) en 1941 y, aunque filólogo de formación, se ha especializado durante años en el oficio de la traducción, cuyo trabajo ha sido reconocido, entre muchos otros, con el Premio Nacional de Traducción 2007 por toda su obra y con el Nacional de Traducción a la mejor obra por las Obras Completas de Paul Celan en el 2000.
En enero de 2010, participó en la VI edición del Festival Internacional de Poesía de Granada (Nicaragua), que tuvo lugar del 15 al 21 de febrero en homenaje al poeta Azarías H. Pallais, aunque es un asiduo participante en festivales poéticos como los de Lieja, Lovaina, Münster, Alessandria, Milán, París, Amsterdam, Dublín, Sibíu, Oradea, Bucarest, Constantia, Zagreb, Belgrado, Atenas, Creta, Moscú y Yelabuga, Tel-Aviv, Beirut, Rabat, Lima, Rosario en Argentina, Tampico y Morelia en México, Struga en Macedonia, Huelva, Valencia, Murcia, San Sebastián, Cáceres, Córdoba, Puente Genil y Málaga en España.
Entre su obra poética destacan las publicaciones: Exotarium I: La soledad del día (Editorial Alfar, Sevilla) y Exotarium II: Cuerpo Inseguro (1999, Ediciones Calima Palma de Mallorca-Madrid) -en este último Reina Palazón «medita sobre la extrañeza del mundo en la extrañeza del canto, es decir, desde una perspectiva que es ya una superación de aquella -si no, no cantaría- pero que acoge en su estupor las vivencias de la vida alienada para purificarlas en el dolor».
IMPULSO
Besas el agua, la sed del día, la hora de todos,
la alegría
de aún saberse en un lugar que esperas,
que vislumbras
arder
sin transito.
Subes por las escalinatas robadas al tiempo,
por un collar de minutos y sílabas,
hilado por la ausencia de tu nombre.
Sientes
Que es un río poderoso quien recorre
tu sangre hacia un confín de encuentros perseguidos
en la infancia del tiempo.
Ves lo que sabes que se ha ido
para otros ojos
sin locura de fuentes,
lo que aparecerá para los tuyos
como una calle ancha por la ilusión abierta.
Vives
al margen de tu sueño:
imaginado rosas,
recordando presencias,
abrazando silencios,
hablando a cuerpos,
palabras,
oros,
sombras.
Olvidando tan sólo que es su encanto
lo que el tiempo te entrega.
Y es tu
Muerte.